sábado, 12 de abril de 2008

Museo entre la vida y la muerte


GRACIAS A DIOS, SE EMPIEZAN A PREOCUPAR POR NBUESTRAS COSTUMBRES ANCESTRALES Y ESTUDIAR SUS ORIGENES. VEREMOS EN LO QUE QUEDA TODO ESTO. CUANDO LOS POLITICOS SE METEN EN CSTUMBRES Y ESTUDIOS, SIEMPRE LA JODEN

Los consejeros del Cabildo, Luz Caballero, Roberto Moreno y Emilio Mayoral, conocieron ayer por parte de sus impulsores el proyecto PARKTEARA que pretende construir un Centro de Investigación en el Valle de Fataga y un Museo y Parque Arqueológico de la Necrópolis de Arteara.
Este proyecto, que prevé un presupuestos de 12 millones de euros repartidos en cuatro anualidades, conjuga aspectos de geología, arqueología, antropología biológica, antropología social, antropología cultural, etnografía, lingüística antropológica, geografía de Canarias e historia de la Canarias prehispánica.
En PARKTEARA se pretende, según sus promotores, realizar una actuación arquitectónica acorde con el medio y con el paisaje, de tal manera que se hará un edificio-grieta que, prácticamente se confundirá con el medio donde va instalado y caminará acorde con la estructura y materiales de la zona y con la luz de que goza ese lugar. A la par se busca la recuperación del patrimonio arqueológico de la Necrópolis de Arteara, en la línea de combinar las muestras de los restos arqueológicos y los elementos etnográficos con los exhibits y maquetas interactivas y las representaciones multimedia inmersivas e interactivas de última generación. El uso de las nuevas tecnologías a través de entornos de realidad aumentada y realidad virtual, así como las salas multimedia 4D y 5D, propiciarán que el espectador entre en un mundo de nuevas sensaciones.
Para Pedro Romera, portavoz del equipo de arquitectos que han diseñado el futuro edificio, «el tamaño determina un objeto, pero la escala determina la arquitectura y su relación con el lugar, por lo que una grieta en una roca vista en términos de escala puede ser también un edificio», por lo que considera que «el proyecto PARKTEARA, que contará con el lugar y sus singularidades, será un edificio-grieta excavado con respeto absoluto al lugar donde se inserta y dialogando con las lógicas y dinámicas que allí convergen como el derrumbamiento, el cauce del barranco, la topografía, la vegetación, la geomorfología, la necrópolis y los fenómenos arqueoastronómicos, que introducen al visitante en las temáticas.
Más de 30 años de investigación
Rosa Schlueter lleva más de treinta años estudiando y amando el Barranco de Fataga y la Necrópolis de Arteara. Su contribución a este proyecto, con el descubrimiento, a través de la transmisión oral, de que los rayos del sol en el equinoccio caen primero sobre la denominada tumba del rey, quedando el resto sin iluminar, hecho que fue constatado por el Instituto Astrofísico de Canarias, ha influenciado en la configuración final de todo el proyecto a realizar en esa zona, como lo ha sido también la geografía y los materiales. Para Rosa Schlueter, «la obligación que tenemos con los ciudadanos y con los niños que se están formando en el conocimiento de mestizaje de su tierra y con aquellos que llegan a conocer nuestra historia, hacen ineludible este magno proyecto».